jueves 7 de febrero de 2008

LOS VALSES DE ALEJANDRA (1988) Recopilación



Tras las gemas perdidas del under mexicano.

Armando Velasco ocupaba su tiempo con Oxomaxoma y en otros proyectos, uno de ellos con músicos de México y Europa, el cual culminó en Los Valses de Al Ejandra, un disco codiciado a casi 20 años, una joya de gran calidad.

El vinilo de Los Valses de Al Ejandra salió en 1988 y aún es una pieza codiciada por muchos coleccionistas. Y el responsable de tal proeza en aquellos días, Armando Velasco, desempolvó algunos recuerdos de esa producción, de gran respeto entre los seguidores de la música subterránea mexicana, que tiene desperdigadas muchas de sus gemas apreciadas.
  • ¿Y por qué un disco de este tipo aún se atiende a la búsqueda?

Por su calidad, la cual se aprecia en los músicos mexicanos experimentales, de vanguardia y folklóricos de aquellos días como el mismo Armando Velasco, Oxomaxoma, Arturo Meza, Fernando Escárcega, Luis Flores, La Reata, Rolando Chía, que se unían a bandas europeas como Klimperei (Francia), F.A.R. (Italia), Ernest Hembersin (Bélgica), Sack (Alemania), Los Torves Souplardos (Bélgica) Folie Neubourg (Francia), Bene Gesserit (Bélgica), todos poniéndole su propio ritmo al vals creación de Enrique Mora, y que tuviera en Pedro Infante a uno de sus célebres intérpretes.

Para lo que han tenido la oportunidad de escuchar el disco se aprecian las versiones folk de Hambersin (“Alejandra”) con la guitarra clásica bien encauzada, las “Improvisaciones” de Fernando Escárcega al vals casi contemporáneo de Klimperei (“Sous La Veranda”); Luis Flores con sus efectos detrás, y el piano como estrategia principal de echar al vuelo la imaginación en “Vals cuadrado”; F.A.R. parte de la introspección y ofrece una melodía cargada de ruiditos y mucha experimentación en “Alejandra’s Nightmare”.

Arturo Meza hacía lo propio en la llamada “El vals de los trostospios - en la casa de los espejos líquidos”, y Oxomaxoma aportaba la movida y oscura “Vals para Yeloguerlizet a seis manos y cinta”, luego Armando Velasco en solista con una muestra emotiva en “Una vez”, desplegando toda su creatividad, que se encabalgaba muy bien con la atmósfera de sonidos de Sack con “Alejhumtata”; Los Troves Souplardos con “Alejandra I Tu”, en tonos tradicionales.

Otros de la lista, La Reata, y el buen humor con “Alejandro”, apegada a la versión original con su única variante ya destacada desde el título, luego Bene Gesserit con ruidos y una voz merodeando las notas en “Alejandra Petit Muchacha”; Folie Neubourg con la breve y espacial “L’air Du Temps”; Rolando Chía con sus peripecias sonoras en “… Y Alejandra mostró”, para un final movido con Alain Neffe y Velasco en “Don’t forget Alejandra”, todos temas de gran calidad reunidos en un disco que si se editara de nuevo se recomendaría ampliamente.

La recuperación del disco hasta ahora se da por iniciativa de los mismos fans o gracias a los vendedores que no lucran, sólo preservan materiales de gran calidad.
  • ¿Planeas una reedición del disco?

Reedición del disco no la hay, ni la habrá. Tengo apenas contacto con algunos de los participantes en México, así que sería muy difícil. Arturo Romo hace unos meses me pasó una copia que anda circulando por el Tianguis del Chopo en CD, tomado a partir del vinil. De hecho me parece bien, y creo que es un buen medio de distribución de un material que estuvo pensado como algo efímero y que años después aún circula de manera tal vez doblemente subterránea.
  • ¿Cómo recuerdas esta grabación de ya hace casi 20 años?

La recuerdo poco, cuando alguien esporádicamente me lo pregunta, pero es algo que para mí actualmente sólo es historia. Tal vez es que estaba totalmente mentalizado que era algo que sólo circularía esporádicamente y desaparecería inmediatamente. Era una manera de compartir con quienes considerábamos un grupo muy pequeño de interesados, algo de lo que hacíamos en ese momento. Como cuando tocas en vivo y después de eso sólo queda un recuerdo. Con la diferencia de que en vez de que el público se acercara al evento, nosotros los buscamos con 500 copias para repartir. En mi caso personal fue parte de la euforia juvenil de hacer cosas, de no poder detenerte a pensarle y sólo actuar y actuar, donde todo parecía decirte que no lo hicieras. En ese aspecto fue muy agradable.
  • ¿Cuál fue la respuesta ante aquel disco genial y muy adelantado a esa época con bandas de Francia, Bélgica, Italia?

Quienes eran incondicionales en los conciertos enseguida se respondieron positivamente, otros, principalmente en el Tianguis del Chopo, con curiosidad, tal vez por lo raro del proyecto (en esa época las rarezas eran bien cotizadas en ese mercado) o por su empatía con la música o los proyectos de ese tipo. Otros más definitivamente lo rechazaron, por ruidoso, incomprensible, pretencioso, etc. Fue un trabajo de entrega de mano en mano, hay que recordar que en ese momento no existían las posibilidades actuales de difusión como el internet principalmente, y el correo era algo muy penoso, porque se perdían los envíos o de plano llegaban inutilizables. En las tiendas “de prestigio” imposible colocarlo.
  • ¿Por qué esta canción, por qué el vals “Alejandra”?

Alejandra es un trabajo que inicio en 1986 con la edición del disco de Rolando Chía “Sara Juega y…”. Varios años antes del ‘86 había habido un proyecto similar llamado Gente de México en el que se intentaba difundir el trabajo de varios músicos subterráneos.

Estaban entre otros Nirgal Valis, Arturo Meza, Oxomaxoma y Rolando Chía, pero fue un proyecto que aunque estuvo casi terminado, nunca salió como tal. No se de quién fue la idea original, seguramente que en primer plano estuvo Arturo Meza porque era uno de los que mayor experiencia tenía; después de fallar este proyecto, él siguió utilizando el nombre Gente de México.

Posteriormente junto con Rolando Chía y Carlo Salinas integramos un grupo que se llamó Vistas Fijas, con el que editamos un EP que tuvo alguna respuesta positiva de parte de quienes por entonces nos conocían. Simultáneamente Rolando y yo por separado comenzamos a participar en varios acoplados, precisamente en Francia, Bélgica e Italia, que se editaban en cassette y ocasionalmente en elepé.

El cassette en ese entonces era la opción para distribuir el trabajo independiente, el elepé era algo lejano por los costos de producción. Tuvimos una respuesta agradable con esas producciones en el extranjero y tal vez eso fue lo que motivó para comenzar con el proyecto de “Al Ejandra” junto con Víctor Sánchez. “Alejandra” es el nombre de un vals mexicano con tintes “afrancesados”, con la idea porfiriana de acercarnos al “primer mundo” y demostrar que también en México “se puede lo moderno”. De cierta manera, aunque con diferentes objetivos, 70 u 80 años después, nosotros también hacíamos lo mismo, nos acercábamos a las vanguardias y tratábamos de imitar un poco lo que entonces en Europa se hacía en el underground y no nos iba mal. Así que la canción estaba en primer plano, incluso Pedro Infante la cantaba. Entonces entre parodia y realmente como un tema representativo nos decidimos por ese nombre para nuestro nuevo sello independiente.

Un disco de Rolando Chía como mencioné anteriormente fue el que editamos primero. Tuvo una respuesta discreta, con problemas de distribución terribles, las tiendas de discos se negaban a distribuir y quienes lo aceptaban rara vez lo vendían. Pero de mano en mano se distribuía bien, también en las tiendas independientes del interior de la República.

Todo esto nos motivó a realizar “Los valses de Al Ejandra”. La canción era nuestra rúbrica como sello independiente, así que no fue nada difícil decidirnos por ella. Teníamos ya contactos con músicos en Europa así que repartimos partituras de la canción entre ellos y nuestros amigos acá en México y los que se encuentran en el disco fueron los que respondieron.
  • ¿Cómo fue el proceso de grabación?

En Europa cada grupo o solista grabó su propia versión, de la misma manera que nosotros lo habíamos hecho al participar en sus recopilaciones. Excepto Fernando Escárcega y Luis Flores, todos los grupos mexicanos grabamos en el estudio de Antonio Russek, en ocho canales.

Fue un proceso muy constructivo, aun cuando hubiéramos tenido ya tiempo haciendo ruidos, el estudio no era algo común para nosotros, que solíamos grabar en casa haciendo casi magia con grabadoras muy rústicas. Todo esto fue la base “técnica” que nos sirvió de mucho para casi 10 años después producir el disco de Oxomaxoma “Sin boca, con los ojos negros”, donde el estudio plenamente se convirtió en un instrumento más.
  • ¿Qué fue de muchas de las bandas que integraron este disco?
De los grupos europeos no lo sé. En México perdí el contacto con Fernando Escárcega. Luis Flores sigue tocando, haciendo free jazz y experimentación. Arturo Meza ha hecho una gran cantidad de discos. Oxomaxoma siguió trabajando, editando algunos cassettes y un par de CD’s, además de colaborar en otros proyectos, juntos o por separado. Durante algún tiempo Rolando Chía y yo nos integramos a este grupo que actualmente digamos se encuentra en pausa. Rolando Chía, José Álvarez y yo formamos un proyecto que se llamó La Pira, pero que después de tiempo quedó… en pausa también. Los de La Reata siguieron por separado cada uno en diversos proyectos, tal vez el más sonado habrá sido Sangre Azteca de Humberto Álvarez con Lencho y Pepe Aguilera.
  • ¿Qué versión recuerdas con gran cariño?

En mi caso, pienso que los procesos de grabación terminan dejándote saturado y terminas por no volver jamás a ellos, hace muchos años que no escucho el disco, pero a lo lejos creo que la versión de La Reata fue la más irreverente y divertida, tal vez escogería esa.
  • ¿Si quieres que don’t forget Alejandra?

Me gusta que se haya diluido y que eventualmente apenas reaparezca para volverse a diluir.
  • Y bueno el sello Al Ejandra sigue vivo

Al Ejandra como sello ha seguido un camino similar de intermitencia, editamos dos elepés y dos compactos, además de algunos cassettes, hubo la intención de una segunda recopilación con música para la playa que nunca concluimos por falta de dinero. Hicimos una grabación de improvisaciones con Walter Schmidt que no pudimos terminar y que él terminó editando por su cuenta.

Pero es un proyecto que aún se niega a desaparecer por completo, así que tal vez en algún momento resurja. Actualmente tengo el dominio www.al-ejandra.net donde sólo por el momento se encuentra parte de mi trabajo como fotógrafo (sin actualizar, por cierto). Pero ahí es donde habrá de estar la información de lo que a la fecha se ha hecho o lo nuevo que eventualmente se presente.

Israel Morales

3 comentarios:

Ángel Sánchez Borges dijo...

No conocía esta entrevista de Israel Morales, buen amigo y colegazo de acá de regiolandia...Los Valses es un disco que conservo como una joya en vinil, de hecho hay aqui una grabación unica del proyecto de Estudiantina-Gay que hizo el tan querido Humberto Álvarez y el maestro Walter Schmidt junto con otros pesados del under nacional: La Reata, siempre he querido escuchar más de ellos pero parece que no grabaron más que este tema, aunque alguien debe de tener algún ensayo por ahí...quien dijo yo?

Alejandro dijo...

Sí, la canción destaca porque el nombre está en masculino, Alejandro.
Quisera conseguir la letra, por lo mismo de ser vinil no sé entiende muy bien.

El RINCON DEL DUENDE BUBULIN dijo...

Este es un disco de coleccion yo lo tengo es una joya que valoras tanto en lo musical como en lo personal..porque a raiz de este disco empece a interesarme en el rock progresivo y sus variaciones,excelente blog felicidades.
yo tengo la copia 266-de 560 como venia en la parte superior de la hoja de imprenta los textos son de David Cortes.